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Organizaciones representantes de la sociedad civil colombiana apoyadas por una coalición internacional de grupos que abogan por la salud pública, han solicitado al gobierno de Colombia que otorgue una licencia compulsoria para la droga contra el SIDA llamada Kaletra.
Kaletra es un cóctel de medicamentos muy utilizado contra el HIV/SIDA, el cual es fabricado por los laboratorios Abbott con sede en Chicago, Estados Unidos. Según activistas de la salud, el sector público colombiano paga anualmente alrededor de 1683 dólares por paciente. Si el mismo tratamiento se realiza por intermedio de entidades privadas, el costo ascendería a 4449 dólares. Por su parte, Perú y Bolivia pagan por lopinavir/ritonavir, la versión genérica de Kaletra, menos de 800 dólares por año.
Activistas dicen que Colombia paga un precio muy alto
El 16 de julio pasado grupos de la sociedad civil colombiana le pidieron al gobierno que otorgue una licencia compulsoria para lopinavir/ritonavir debido a que Abbott no había atendido su solicitud para que la firma otorgue una licencia voluntaria de su patente Kaletra. Los proponentes argumentaron que el uso de una versión genérica de Kaletra les ahorraría a los contribuyentes más de 1 millón de dólares por año, una suma que podría usarse para mejorar el tratamiento contra HIV/SIDA y para reforzar el sistema de salud pública colombiano.
El seis de agosto más de 35 organizaciones internacionales que abogan por los derechos de los pacientes y por la salud pública -incluyendo a premios Nobel y a la organización Médicos sin Fronteras- apoyaron la solicitud de los grupos locales a través de una carta enviada al gobierno colombiano.
Todos los solicitantes de la licencia compulsoria subrayaron que estaba en poder del gobierno el utilizar las flexibilidades disponibles en el Acuerdo sobre Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC). En 2001 la Declaración relativa al acuerdo sobre los ADPIC y la salud pública confirmó que las flexibilidades contenidas en el Acuerdo le otorgó a cada gobierno Miembro de la OMC “el derecho de conceder licencias obligatorias y la libertad de determinar las bases sobre las cuales se conceden tales licencias”.
No obstante, para las autoridades colombianas probablemente será difícil cumplir con la solicitud de los activistas mientras el acuerdo de libre comercio con los EE.UU. esté en el limbo. El Congreso de este país ha suspendido el tratamiento de la ratificación del Acuerdo hasta tanto la administración del presidente Bush no aborde las preocupaciones de los trabajadores respecto de la globalización comercial, así como la violencia contra los sindicalistas en Colombia. La concesión de una licencia compulsoria para Kaletra podría hacer que el sector farmacéutico norteamericano, que actualmente apoya la ratificación del pacto, se convierta en un oponente. Según una fuente contactada por esta revista, sería más probable que el gobierno colombiano intente negociar una reducción en el precio con Abbott, a pesar de que sostuvo que las posibilidades de tener éxito eran bastante magras, debido a la gran diferencia de precio entre la droga genérica lopinavir/ritonavir y la marca Kaletra (menos de 50 centavos de dólar cada tableta de la primera y al menos 3 dólares con 10 centavos por cada tableta de la última).
Más problemas para Kaletra
No es la primera vez que Abbott enfrenta críticas respecto del costo de Kaletra. Tailandia, por ejemplo, otorgó una licencia compulsoria para dicha droga el año pasado. Tiempo después Brasil había amenazado con hacer lo mismo, obteniendo una reducción significativa en el precio luego de duras negociaciones.
La compañía también enfrenta,una serie de juicios en el Estado de California por prácticas monopólicas interpuestos por sus competidores, mayoristas y por farmacias. Los denunciantes alegan que en 2003 Abbott aumentó drásticamente el costo de Norvil -un componente clave en todos cocktails contra el SIDA, incluyendo Kaletra- únicamente para dejar a la competencia fuera del mercado. Abbott posee la patente de Norvil, que aumenta la efectividad de muchos de los tratamientos para el SIDA con multi-drogas. La subida en el precio -de 1.71 dólares a 8.57 para una dosis diaria- pone a los competidores en desventaja respecto de Kaletra, el cual Abbott sigue vendiendo al mismo precio que antes.
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