Puentes QuincenalVolumen 2Número 21 • 16 de noviembre de 2005

China y Estados Unidos llegan a un acuerdo sobre textiles

El pasado 8 de noviembre, el Representante comercial de los EE.UU., Robert Portman, y su contraparte china, Bo Xilai, firmaron un acuerdo para limitar el crecimiento de las exportaciones chinas de textiles y vestido hacia los EE.UU. hasta finales del 2008. El Acuerdo entrará en vigor el primero de enero de 2006 y es el resultado de cinco meses intensos de negociaciones entre las dos partes.

Los EE.UU. - en el marco del acuerdo de adhesión de China a la OMC - ya aplican límites sobre 19 categorías de productos de textiles y vestido procedentes de China. El nuevo Acuerdo cubre un total de 34 categorías de productos incluyendo las 19 que se aplican actualmente. Más aun, los EE.UU. lograron incluir una cláusula en el nuevo acuerdo que les permitirá recurrir a un mecanismo de salvaguardia para categorías no cubiertas por el Acuerdo.

El Acuerdo entre las dos potencias limitaría el crecimiento de importaciones chinas de vestido a 10 por ciento en 2006, a 12.5 por ciento en 2007, y a 15 por ciento en 2008, aunque existiría una variación de los límites para distintos tipos de vestido. Para textiles, los límites serían 12 por ciento para 2006 y 2007, y 16 por ciento para 2008. Cabe señalar que en un principio, los EE.UU. habían pedido que se limitara el crecimiento a 7.5 para todas las categorías durante los tres años.

El Acuerdo obtuvo una recepción positiva en los EE.UU. Según Portman, el acuerdo aborda las preocupaciones de los productores, vendedores y consumidores en ambos países al dar mayor predicitibildad a los mercados. En el mismo sentido, el director ejecutivo de la Coalición Americana para la Acción Comercial señaló que los trabajadores en los sectores del textil y confección eran los grandes ganadores de este Acuerdo.

Sin embargo, el hecho que los nuevos límites vencen al mismo tiempo que la cláusula específica sobre salvaguardias para textiles en la OMC, han despertado algunas preocupaciones sobre los eventuales costos de adaptación para los EE.UU. y para el resto del mundo, dentro de tres años. Según Cass Jonson, presidente del Consejo Nacional para Organizaciones Textiles de los EE.UU., este acuerdo no resuelve el problema, solo los aplaza para el futuro.

Algunos grupos de lobby en los EE.UU. y en otros países han considerado presionar a sus gobiernos para que promuevan excepciones sectoriales para el comercio de textiles y vestido dentro de la negociación de acceso a los mercados no agrícolas en la OMC. Sin embargo, este enfoque iría en contra de los objetivos de las iniciativas sectoriales en la negociación que buscarían acelerar el ritmo de liberalización en ciertos sectores, y no limitarlos como en este caso.